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lunes, 5 de marzo de 2018

José Antonio Campos. Cosas de mi Tierra



José Antonio Campos fue escritor, periodista y cronista, laboró en los principales periódicos del puerto principal, destacándose por su estilo fresco, humano, humorístico y cargado de fuertes críticas sociales, labrándose a pulso un importante prestigio a nivel nacional. Utilizó el pseudónimo de “Jack the Riper” y trascendió en la historia de la literatura ecuatoriana, creando textos clásicos y vigentes hasta nuestra época. Especializado en las vivencias y peripecias del montubio y del mestizo costeño, retrató en cuadros de costumbres diversas situaciones místicas, socarronas y de sabiduría popular que entretuvieron a los lectores de las columnas de los diarios en donde fueron publicadas, y siguen siendo al día de hoy, narraciones soberbias de las letras ecuatorianas. 

Héctor Napolitano, nos trae un tema inspirado en el color verde, el plátano verde, la provincia verde: Bolón de verde.


Las columnas semanales: “Rayos Catódicos” y “Fuegos Fatuos” fueron los lugares en donde Campos se dio a conocer en los periódicos: “El Universo”, “El Telégrafo”, “El Globo”, “Diarios de Aviso”, “El Tiempo”, “El Independiente”, “América Libre”, entre otros. Sus diálogos utilizan la jerga coloquial, propia y única de los protagonistas de sus crónicas, de forma colosal, transformando los fonemas en sabrosos textos que trasmiten a la perfección el condimento del habla montubia, un hito en la literatura ecuatoriana, que sería imitado por casi todas las corrientes estilísticas venideras. Sus historias, que me hicieron partir de la risa literalmente, son pequeñas anécdotas de viajes, personas y acontecimientos comunes al campo del litoral, que terminan con una reflexión somera pero muy aguda que relaciona cada pequeña anécdota con la administración pública, la política y la sociedad. Sus amonestaciones inteligentes, demuestran que existen formas elegantes y amenas de criticar a los gobernantes. 


Las ocurrencias están a la orden del día en estos relatos "costumbristas": “los enamorados”, “el novio ciudadano”, “el ama de casa”, “el ama de choza” y “hombres desordenados”, fueron algunos de los relatos que más disfrute. Una recopilación de arte culinario basado en plátano verde y un texto que hace apología de “la famosa palanca” para acceder a un puesto público, también son momentos álgidos de la obra. Este libro, que presenta Ariel Ediciones, en su colección “Clásicos ecuatorianos”, es fiel a la edición original de “Cosas de mi Tierra”, compilada y editada por el propio José Antonio Campos en 1929. Su lectura es obligatoria e imprescindible para entender la historia del Ecuador y comprender a la sociedad del país, especialmente de la región Costa.
 

miércoles, 28 de febrero de 2018

Víctor Hugo Vizcarra. Borracho estaba pero me Acuerdo (Película)

Uno de los libros más fuerte que he leído. Son vivencias de la calle, contadas por Victor Hugo Vizcarra, (el Bukowski boliviano) tocayo del autor de los miserables. Historias y crónicas relatadas con un ritmo sencillo e incluso ameno, aunque su temática no es nada amena. 


Barrios bajos, anécdotas de la calle, descripciones de seres y de hábitos comunes de las ciudades de latinoamérica, que invisibilizados por la civilización, se esconden de los discursos oficiales, en las sombras del espacio público. La juerga, el crimen, la prostitución, el alcohol, las drogas, el sexo, el homosexualismo y las rutinas de vida de las personas del mundo del lumpen, son retratadas en este texto sin anestesia. Son los ciudadanos de la noche, rateros, choros, putas, vendedores de alcohol, traficantes, coprófagos, doctores ilegales, cachineros, pillos, drogadictos, campesinos, cholas, carabineros y demás seres picarescos que configuran este infierno a más de 3600 metros sobre el nivel del mar, cobijados por el frío del Ande. Términos propios de la juerga urbana marginal, se combinan con metáforas que dejan en claro la melancolía del autor. A lo mejor, muerto después en algún "Cementerio de Elefantes".

Comparto la película "Cementerio de Elefantes", basada en la vida y obra de Víctor Hugo Vizcarra. Director : Tonchy Antezana 

Juvenal, un hombre de 33 años, alcohólico desde sus 14, decide ir a pasar sus últimos días de vida, en el “Cementerio de los Elefantes”, un local que es preferido por empedernidos bebedores de la ciudad de La Paz. En este sitio existe un lugar llamado “Suite Presidencial”, un cuarto inmundo en el que Juvenal pasará sus últimos 7 días, recordando su oscura niñez y su tenebrosa juventud, sólo estos recuerdos acompañarán su decisión de beber alcohol hasta morir. 


El Cementerio de los Elefantes, pone en evidencia una realidad cruda y desconocida del sub-mundo de la ciudad de La Paz, como la violencia familiar, violencia a la mujer, maltrato infantil, alcoholismo y muerte.